La importancia de la empatía

Ser empático es ponerse en el lugar de la otra persona y ver el mundo desde su punto de vista para comprender su situación.

Imagina lo diferente que sería abordar una situación desde el lugar del otro con respeto y sin juzgar. No sabemos lo que la otra persona está pasando en este momento ni lo que pasó antes. Ese conjunto de experiencias le hace reaccionar de determinada manera, pero como no sabemos los detalles, se nos hace difícil comprender. Cada persona procesa las experiencias de vida de manera distinta. Para entenderlo, basta escuchar un cuento familiar en el que todos tienen una perspectiva diferente de lo sucedido aunque todos estaban en el mismo lugar.

Por eso es tan importante la empatía. Hay que acercarse a los demás con el cuidado que quisiéramos que los demás tuvieran con nosotros, con la paciencia y la precaución de saber que, aunque no sabemos lo que le sucede, algo es y debemos respetarlo.

En ocasiones, estamos tan ensimismados que nos da trabajo extender la conciencia para pensar en los demás. Pero en estos tiempos de cambio debemos crear el balance de pensar en los demás tanto como pensamos en nosotros mismos.

Es necesario ofrecer ayuda, escuchar, apoyar y hacer todo lo que se pueda por comprender a los demás. Todos pasamos por momentos difíciles y además de cuidar de nosotros mismos, debemos identificar cómo cuidar a los demás. En ocasiones, una conversación es suficiente para ayudar a una amistad a manejar un episodio de estrés.

Operar desde la empatía nos hace más humanos y más serviciales, pero curiosamente, también nos provee un alivio temporal de nuestro propio agobio pues operar desde la empatía detiene nuestros pensamientos y problemas por un momento para enfocarnos en ayudar a los demás.

Con cada acto de buena fe aportamos a un mundo de bienestar para todos.
Para practicar la empatía, puedes:
1.Enfocarte en escuchar y no en contestar.
2.Identificar una persona que aprecias y preguntarle cómo está.
3.Ofrecer ayuda dentro de lo que esté a tu alcance.
4.Respetar el punto de vista de la otra persona aunque no estés de acuerdo.
5.Pensar antes de hablar para evitar decir algo que incomode a la otra persona.
6.Preguntar primero si la persona quiere y puede hablar.
Respetar el espacio, tanto físico como emocional, de la otra person

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